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Kast pone acelerador a la seguridad

¿Qué pasó? Tras años de ambigüedad ideológica del PC y el FA que permitieron el avance de la delincuencia y el crimen organizado, el nuevo gobierno de José Antonio Kast marca un punto de inflexión. El presidente anunció aplicar “suma urgencia” a tres pilares fundamentales en seguridad. El foco está en sacar a los delincuentes de las calles y devolverle la autoridad al Estado.

Ofensiva legislativa: Menos burocracia, más capturas

El diagnóstico es claro: Chile tiene miles de delincuentes con órdenes de detención pendientes caminando libres. La primera gran acción es el proyecto que facilita la captura de prófugos de la justicia. Se busca terminar con la “puerta giratoria” que el gobierno de Boric nunca quiso cerrar.

Esta medida no es aislada. Se suma a la urgencia de la Ley de Control de Armas, una herramienta que fue debilitada por prejuicios ideológicos. El objetivo es desarmar a las bandas que hoy aterrorizan las poblaciones, sin perseguir al ciudadano que cumple con la ley.

Los 3 pilares de la nueva urgencia: 

  • Captura de Prófugos: Agilizar los procesos de inteligencia para que quien deba estar preso, lo esté.

 

  • Modernización de Policías: Inyectar recursos y tecnología que quedaron frenados por la desconfianza del PC.

 

  • Control Territorial: Recuperar las zonas que el crimen organizado tomó ante la ausencia del Estado en los últimos años.

 

El fin de la “Cultura de la Violencia”

El caos actual es la herencia directa de una administración que atacó a Carabineros y validó la protesta violenta. Hoy, la urgencia legislativa busca revertir ese daño. Se acabó la permisividad: la prioridad es la víctima, no el victimario.

Que caiga todo el peso de la ley

Estas urgencias legislativas son el primer paso para reconstruir un país que fue entregado al miedo. La seguridad no es un eslogan, es un derecho básico que el gobierno anterior olvidó. Chile vuelve a tener orden, o simplemente no tiene futuro. Es hora de recuperar nuestras calles.