
Seguridad como prioridad: El Gobierno de Kast marca distancia del garantismo y respalda a Carabineros
Se acabó la era de las señales confusas. Tras años de permisividad bajo el mando del Frente Amplio y el PC, el gobierno de José Antonio Kast ha puesto la seguridad en el centro del tablero. Con el respaldo total a Carabineros y una ofensiva real contra los prófugos de la justicia, Chile comienza el camino para recuperar el orden y la autoridad perdidos.
Justicia para los héroes: El respaldo que faltaba
A diferencia del gobierno anterior, que solía cuestionar el actuar policial antes de conocer los hechos, hoy la señal es clara: quien ataque a un policía, lo pagará caro. Kast ha sido enfático en llamar a endurecer las sanciones, entendiendo que sin policías respetados y protegidos, es el ciudadano de a pie quien queda en el desamparo.
El respaldo no es solo verbal. El inicio de la gestión ha estado marcado por:
- Estrategia efectiva de búsqueda y captura de prófugos.
- Presentación de urgencias legislativas enfocadas en el combate al crimen organizado.
- Eliminación del hipergarantismo que permitía la puerta giratoria para delincuentes peligrosos.
De los discursos a la acción coordinada
Chile ya tuvo suficiente de frases rimbombantes como el “los perseguiremos como perros” de Boric, que terminaron en nada. Para recuperar barrios tomados por el narcotráfico se requiere decisión y coordinación institucional.
La seguridad no puede seguir siendo un tema de “percepción”. Es una realidad que se enfrenta devolviéndole la autoridad a nuestras fuerzas de orden, que durante cuatro años fueron debilitadas y cuestionadas por sectores que hoy, desde la oposición, siguen intentando frenar las leyes de seguridad.
El fin de la normalización del miedo
Normalizar la inseguridad fue el gran pecado de la administración anterior. Durante demasiado tiempo se justificó la violencia y se relativizó el delito bajo consignas ideológicas. Hoy, el país exige un cambio de enfoque radical:
- Firmeza judicial: Penas efectivas para delitos violentos.
- Control fronterizo: Fin al descontrol migratorio que alimenta la delincuencia.
- Respaldo político: Que el carabinero sepa que el Estado está de su lado.
Para rematar…
Recuperar la tranquilidad es un trabajo de largo aliento, pero el primer paso ya se dio: admitir que Chile está en emergencia. No hay espacio para más improvisación ni para defensas corporativas de delincuentes. Alerta: la seguridad volvió a ser la prioridad y el orden ya no es una opción, es una obligación.
¿Crees que el aumento de sanciones para quienes ataquen a policías es la medida más urgente para frenar la delincuencia?