Escándalo en Junaeb con Boric: Pagaron millones por raciones de comida que nunca llegaron a los estudiantes – Alerta Estado

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Escándalo en Junaeb con Boric: Pagaron millones por raciones de comida que nunca llegaron a los estudiantes

El legado de la ineficiencia sigue sumando capítulos oscuros. Un sumario abierto revela que en la Junaeb del gobierno de Gabriel Boric se pagaron montos estratosféricos por raciones de comida que jamás se entregaron. Mientras miles de familias dependen de este apoyo para que sus hijos estudien, la administración anterior se dedicó al desorden y al despilfarro de los recursos de todos los chilenos.

Raciones fantasma y precios de lujo

Lo revelado es indignante: casos donde se pagaron hasta $125 millones por raciones que nunca llegaron a la mesa de un estudiante. Este no es un error administrativo cualquiera; es la confirmación de una gestión que perdió el control —o la voluntad— de fiscalizar el dinero público.

Bajo el mando del Frente Amplio y el PC, no solo se perdieron raciones de comida. El desorden fue total:

  • Pérdida de vacunas por fallas de logística.
  • Computadores extraviados que debieron llegar a los alumnos más destacados.
  • Útiles escolares que nunca salieron de las bodegas mientras las clases ya terminaban.

 

No falta plata, sobran operadores e ineficiencia

La izquierda siempre pide más impuestos bajo la promesa de “ayudar a los pobres”, pero la realidad de la Junaeb demuestra que el problema no es la falta de recursos, es la pésima administración. Cuando se paga sobreprecio por servicios que no existen, hay menos cobertura y menos calidad para quienes realmente lo necesitan.

Cada peso que se malgastó en contratos irregulares o raciones fantasma, es un peso que se le robó a un niño en situación de vulnerabilidad. El Estado no puede ser la caja pagadora de la negligencia ideológica.

Auditoría total al legado del desorden

Este caso refuerza la urgencia de las auditorías profundas que está impulsando el nuevo Gobierno. Chile necesita recuperar la eficiencia y castigar con sanciones claras a quienes permitieron este festín con la plata de la educación.

No se puede seguir normalizando que los recursos públicos se esfumen en la burocracia o el descuido. El país necesita que cada peso llegue a su destino: la sala de clases y el comedor escolar, no a las cuentas de proveedores que no cumplen.

Para rematar…

La justicia debe actuar y los responsables deben pagar. El “legado” de Boric no es solo una economía estancada, es un sistema de protección social desmantelado por la desidia. Alerta: la comida de nuestros niños no se toca y el despilfarro de los últimos 4 años no quedará impune.

¿Debería existir responsabilidad penal directa para las autoridades que autorizaron pagos por servicios de alimentación no realizados?