
El amplio historial delictual de Jorge Huenchullán: Los cargos y las claves del prófugo capturado en Temucuicui
La captura del werkén de Temucuicui, Jorge Huenchullán, mediante un masivo operativo terrestre y una posterior extracción en helicóptero por parte de la Policía de Investigaciones (PDI), puso fin a uno de los períodos de clandestinidad más prolongados y simbólicos de la macrozona sur.
Más allá del impacto político de la intervención policial en una zona considerada históricamente de difícil acceso, las alarmas en el sistema judicial se encendieron debido al nutrido prontuario y los delitos de alta gravedad que se le imputan a quien es sindicado como uno de los líderes y referentes operativos de las orgánicas radicalizadas en la zona de conflicto.
Tráfico de drogas, armas y municiones: Las causas pendientes
El historial judicial que hoy mantiene a Huenchullán bajo custodia de los tribunales de garantía de La Araucanía no se limita a reivindicaciones territoriales. El foco de la investigación penal que lo mantenía en la categoría de los prófugos más buscados del sur de Chile apunta a delitos comunes y crimen organizado:
- Tráfico de estupefacientes a gran escala: El werkén es apuntado por el Ministerio Público como una pieza clave en redes de cultivo, acopio y comercialización de marihuana procesada en sectores rurales de la provincia de Malleco, desarticulando el relato estrictamente político de su defensa.
- Infracción gravísima a la Ley de Control de Armas: Al momento de formalizarse las investigaciones en su contra, los peritajes e incautaciones previas vincularon a Huenchullán con la tenencia ilegal de armas de fuego de grueso calibre y munición de uso militar, material presuntamente utilizado para el control territorial de rutas e interiores.
Años burlando a la justicia desde la clandestinidad
El historial delictual de Jorge Huenchullán incluye además una sistemática resistencia a los mandatos del Estado de Derecho. En el año 2021, tras ser formalizado y quedar bajo la medida cautelar de prisión preventiva, el imputado aprovechó resquicios procesales y la protección de su entorno para declarar su paso a la “clandestinidad”, negándose de manera pública a someterse a los tribunales.
Durante años, su permanencia en el corazón de Temucuicui impidió que las órdenes de arresto ordinarias se ejecutaran de manera efectiva, transformando su figura en un símbolo de impunidad en la macrozona sur y un blanco prioritario para las unidades de inteligencia policial.
Con su captura aérea este martes por cargos explícitos de narcotráfico y armas, el Ministerio Público alista una rigurosa batería de pruebas para asegurar su permanencia en recintos penitenciarios de alta seguridad, mientras los gremios productivos y las bancadas de fiscalización en el Congreso exigen que la severidad de las condenas sea proporcional al daño y al historial delictivo que arrastra el imputado.