
“No son $30 pesos fueron 30 años”: sube el pasaje en $95 y los “octubristas”… brillan por su ausencia.
Alza del pasaje $95 vs $30 en 2019
Quemaron el país por $30 y ellos lo aumentaron en $95.
¿Qué pasó? La tarifa del transporte público sufrió una nueva ALZA de $25 pesos en la Región Metropolitana, alcanzando los $795 y los $895 en horario punta para los pasajeros adultos. Se trata de la SEXTA subida en casi 4 años, lo que equivale a un aumento de $95 pesos en total.
Historial de alzas:
Agosto 2023: ↑ $10 pesos
Febrero 2024: ↑ $20 pesos
Julio 2024: ↑ $10 pesos
Noviembre 2024: ↑ $10 pesos
Febrero 2025: ↑ $20 pesos
Marzo 2026: ↑ $25 pesos
Esto recuerda a la repetida frase “no son 30 pesos, fueron 30 años”, la principal consigna que surgió cuando en octubre de 2019, el Ministerio de Transportes, entonces encabezado por Gloria Hutt, firmó una resolución (42.460) que elevó la tarifa del Transantiago en $30 pesos, con $750 en horario valle y $830 en horario peak, desencadenando una ola de protestas y evasiones masivas en el Metro liderados por los estudiantes secundarios. Esta alza fue el gatillante del denominado “estallido social”, al menos ese fue el relato que se instauró.
En aquella época, el ex diputado Giorgio Jackson (FA) alentaba a los jóvenes, celebrando que saltaran por el torniquete sin pagar…”gracias totales cabros”, tuiteó. Mientras que Nicolás Valenzuela Levi, militante de Revolución Democrática y uno de los actuales directores de Metro, también se unía a la efervescencia del momento bajo la frase: “Evadir no pagar, otra forma de luchar”. Los trabajadores del Metro por su parte, a través de su Federación de Sindicatos, respaldaron las demandas contra el alza del pasaje, exigiendo incluso al gobierno a sacar a los Carabineros de las estaciones.
Hoy, a pesar de que el alza en Transporte es mayor, no hay protestas, no hay evasiones masivas y los denominados “movimientos sociales” permanecen en el más completo mutismo. Indiferentes. Pareciera ser que el “descontento social” se ha apaciguado convenientemente de acuerdo a la afinidad política y/o ideológica del gobierno de turno. En este caso, por la simpatía de ese mismo gobierno que tiempo atrás llamaba a saltarse el torniquete (literal) y unirse a la revolución. En definitiva, un descontento oportunista y artificial…pero qué más da…”no fueron 30 pesos, fueron 30 años”.