
¿Educación o sabotaje? La ofensiva de los “eternos manifestantes” contra el nuevo Gobierno
Basta de amnesia selectiva. Los mismos que gobernaron hasta hace apenas un mes, dejando la educación pública en el suelo, hoy intentan disfrazarse de “luchadores sociales”. Tras cuatro años de silencio cómplice ante el vandalismo y el desplome del mérito, la izquierda de Gabriel Boric reactiva las tomas con un solo objetivo: el oportunismo político.
La memoria corta de quienes destruyeron los liceos
Es impresentable. La izquierda que hoy se rasga las vestiduras es la misma que durante cuatro años permitió el deterioro profundo de nuestras aulas. Con ellos en el poder, vimos el desplome de los liceos emblemáticos, que por primera vez quedaron fuera del Top 100 de la PAES, y nadie alzó la voz.
No dijeron nada cuando los útiles escolares llegaban en noviembre en lugar de marzo. No dijeron nada cuando las clases se suspendían por meses debido a ataques con molotov y overoles blancos. Su silencio fue el combustible que quemó el futuro de miles de estudiantes.
El informe de Contraloría: El “enroque” del vandalismo
Un reciente informe de la Contraloría destapó la burla al sistema: violentistas sancionados en el Instituto Nacional terminaban “enrocados” en el Liceo Lastarria. Una puerta giratoria de vandalismo amparada por una gestión que nunca tuvo la voluntad de imponer el orden.
- Se recortó el financiamiento a jardines infantiles y programas escolares.
- Se instaló una lógica de confrontación permanente en lugar de aprendizaje.
- El mérito fue reemplazado por la ideología de asamblea.
Oportunismo vs. Excelencia
Hoy, a meses de un nuevo gobierno, aparecen las tomas y las barricadas. No se confunda: no les interesa la educación. Si les importara, habrían gestionado con eficiencia cuando tuvieron la billetera del Estado en sus manos.
Chile necesita recuperar el orden, el mérito y el foco en el aprendizaje. La educación pública no puede seguir siendo la caja de resonancia de políticos derrotados que utilizan a los alumnos como escudos humanos para sus campañas.
Para rematar…
La educación se recupera con aulas abiertas y exigencia, no con molotovs y asambleísmo. Es hora de terminar con la captura política de nuestros liceos y devolverles el prestigio que la izquierda les arrebató. Alerta: el “despertar” de la oposición no es por los alumnos, es por su cuota de poder.