
Izquierda reactiva marchas por la educación…callaron durante 4 años.
El manual del caos se vuelve a abrir. Tras cuatro años de una gestión catastrófica que dejó la educación pública en la unidad de cuidados intensivos, la izquierda que gobernó con Gabriel Boric ha tardado apenas 14 días en recuperar la voz. Después de un silencio sepulcral ante el desplome de los liceos y la violencia escolar, hoy los mismos que fracasaron intentan incendiar las calles con una preocupación que jamás tuvieron mientras portaban la banda presidencial.
14 días para “despertar”
Parece un chiste de mal gusto, pero es la realidad política de Chile. Durante cuatro años, la coalición de Boric administró el deterioro constante de nuestras aulas. Hoy, con un nuevo gobierno recién instalado, los “movimientos sociales” que durmieron una siesta de cuatro años aparecen mágicamente para tomarse colegios y universidades. No es convicción, es oportunismo puro.
El prontuario del silencio
La memoria es corta para algunos, pero los datos son brutales. Con los que gobernaban hasta hace apenas dos semanas:
Útiles escolares en noviembre: Las cajas llegaban al final del año escolar y no en marzo. Nadie marchó.
Ranking PAES en el suelo: Los liceos emblemáticos fueron borrados del Top 100 nacional. El mérito fue asesinado en favor de la ideología.
Violencia desatada: Meses de clases perdidos por molotovs, vandalismo y tomas que destruyeron el futuro de miles de jóvenes. El Gobierno de Boric simplemente no dijo nada.
El recorte invisible
Mientras hablaban de “dignidad”, en los hechos se recortó el financiamiento a colegios y jardines infantiles. Dejaron déficits millonarios y programas escolares clave sin un solo peso para funcionar. Durante 48 meses, la izquierda de Boric tuvo la billetera y el poder para arreglar el sistema, pero prefirieron usar la educación como un botín político que hoy, desde la oposición, vuelven a instrumentalizar.
Orden, Mérito y Realidad
Chile ya no aguanta más experimentos. El país necesita recuperar la educación pública con orden, disciplina y foco en el aprendizaje, no en la agitación callejera. Los que tuvieron cuatro años para actuar y fracasaron estrepitosamente no tienen autoridad moral para exigir en dos semanas lo que ellos mismos destruyeron en mil quinientos días.
Para rematar…
La educación pública no les importa; les importa el poder. Usar a los estudiantes como carne de cañón para desestabilizar a un gobierno que recién comienza es la prueba final de que para la izquierda de Boric, el aula es solo un campo de batalla electoral. Chile ya se dio cuenta.