
Operación limpieza: Hacienda ya recortó US$ 2.000 millones de la herencia de despilfarro de Boric
El Ministerio de Hacienda ya ejecutó el recorte de US$ 2.000 millones de los US$ 3.000 millones comprometidos para este año. Se trata de una medida desesperada pero necesaria para frenar la irresponsabilidad fiscal y el desorden que dejaron el Frente Amplio y el PC. El Estado deja de ser la caja pagadora de operadores políticos para enfocarse en las verdaderas urgencias.
Austeridad contra la “fiesta” de la izquierda
El ajuste del 3% en cada ministerio es la respuesta directa a cuatro años de expansión descontrolada de la burocracia. Mientras los chilenos se apretaban el cinturón, la administración de Gabriel Boric se dedicó a financiar programas fallidos y a inflar el aparato estatal con miles de “pitutos” y operadores.
Chile hoy paga el costo de experimentos fallidos como el “Gas a Precio Justo” y la mancha imborrable del Caso Convenios. El resultado fue una caja fiscal debilitada, mayor deuda y un margen de maniobra nulo para invertir en lo que importa: seguridad y salud.
Prioridades reales vs. Operadores políticos
El plan de austeridad no es un capricho, es una señal de sanidad. El gobierno entrante ha entendido que para #VolverACrecer primero hay que ordenar la casa.
- Se revisan y reasignan recursos que antes se perdían en consultorías inútiles.
- Se pone fin al financiamiento de programas con cero impacto social.
- Se prioriza el gasto en la clase media y no en la captura política del Estado.
Recuperar la confianza fiscal
Cada peso recortado a la ineficiencia es un peso que ahora puede ir a la lucha contra el crimen organizado o a reducir las listas de espera. Sin responsabilidad fiscal no hay crecimiento, y sin crecimiento no hay futuro. El compromiso de llegar a los US$ 3.000 millones de recorte es la garantía de que Chile vuelve a ser un país serio.
La era de la improvisación terminó. El Estado debe funcionar con la misma responsabilidad que una familia chilena: no se gasta lo que no se tiene.
Para rematar…
El ajuste duele, pero la irresponsabilidad de Boric duele más. Ordenar las finanzas es el primer paso para recuperar la soberanía económica y dejar de hipotecar el futuro de las próximas generaciones. Alerta: la austeridad es el único camino para limpiar el desastre que dejó la izquierda.
¿Crees que este recorte es suficiente para limpiar el aparato estatal o se necesita una cirugía aún más profunda?